lunes, 13 de septiembre de 2021

foc i espelma

trenca l'alba a aigües mediterrànies
a la vorera m'arruixa la memòria com rosada,
i els dits rosats m'acaronen un costat del rostre
mentre l'altre, amagat, reviscola arran d'arena. 

s'esqueixen els núvols, hi ha flors dins l'aigua;
s'aixequen els pols, tira-tira, ors a dins de la fraga. 

alçau els cors, malgrat que no pugueu sentir les campanes!
idò aquests estan filats d'aram, i vibren quan s'obrin les façanes.

la nit despullada s'ajeu a aigües mediterrànies
i és la lluna qui revela tots els rostres en babia.
fora saber-ho miram la seva cara a la façana estimada,
inconscients de com serà l'altra cara en foscor anegada.

navegàvem a contracor i sense astrolabi, 
si haguéssim duit foc i espelma...
no hauria estat tan fort el naufragi


Jacquie Gouveia


lunes, 14 de junio de 2021

no mirar enrere

bufava i sentia com besava els meus llavis de vent,
fent córrer l'aigua cap en dins, avivant el meu molí;
ressuscitant les aspes que em mantenen en moviment
i em netegen l'interior, tan ple de capgrossos i floridura. 

la seva boca era una cataracta d'estels:
jo la cercava, a cegues, amb el meu astrolabi.
una llum pura, blanca com la neu:
absorbia tots els colors de la meva mirada. 

brollava pols lunar dels meus dits quan la tocava,
als seus ulls flors grogues, encallades, flotaven
dins d'una aigua obscura i silenciosa; recordant
a les restes d'una mena de naufragi d'amor.

ella bufava i jo ballava amb es vent
em feia somriure i cantava els colors.
xerràvem una llengua inventada
que es perdria amb el temps.

ens perdíem en el temps 
i fora d'ell ens trobàvem. 
ignorants del que el vent xiulava:

No mireu enrere.
No mireu... per ara.

Maria Clara Eimmart



jueves, 25 de febrero de 2021

Luz de luces

«Y cuando abrió los ojos, el cielo estalló con mil luces puras.»

Repito: ¿qué es eso? esa calidez de nuevo.
Arremete contra mí cuando la luz de odio
me consume y me deja sin fuerzas, pero
solo cuando la luz de amor destella intermitente.

Es una danza emulsionante entre luces,
odio, amor; pasión, belleza, son lo mismo.
Cuando se combinan, cuando se fusionan,
o mejor dicho: cuando se armonizan

crean algo diferente... una calidez

La luz de la muerte no podría existir
sin la luz de la vida, y así recíprocamente. 
Pues para que la una exista, la otra ha de dejar de hacerlo.

Pero cuando bailan en armonía
y cantan en sintonía esa luz... 
Es la luz que mueve el mundo,
la luz que lo sustenta
y hace que siga adelante.

Es la luz del viaje y el descubrimiento.

La luz hermanada del odio y el amor, la pasión y la belleza.

La luz de luces.

La luz de esperanza





Luz de amor

luz de la resolución
pues ella da vida,
es el calor que
la voz aviva,
como si sustituyeras
la campanilla del gaznate 
por una bombilla 
de luz blanca y pura;
embriagando a los demás
al hablar, 
reflejando tu interior 
al callar. 

es la luz que interfiere y
atraviesa el prisma 
de dos bocas que se besan,
dispersando una multitud de colores.

la luz divina.

juventud, movimiento, flores amarillas
y sonrisas, sí,
pero del amor?
la belleza. 
¿y cuando se acaba?
la luz se apaga
la flor se marchita
los peces del estanque mueren.

un momento, ¿qué es eso?
esa calidez.

Spring scattering stars, Edwin Blashfield




Luz de odio

la luz desoladora
luz que atrae a muchas otras luces
pero a su vez ¿las repele?
las extingue.

luz que refracta en la espada
y ennegrece la sangre carmesí.
porque es luz de odio,
la luz que cubre las tinieblas. 

cuando se propaga, las sombras
no son más que una extensión,
la prolongación de su maldad.

¿qué interfiere en la luz de los gritos,
la luz de la muerte, la luz de la cual
se nutren las llamas del odio?

pues cuando se difracta
del odio da a
la pasión. 


Hatred Huge acrylic on canvas for art group




martes, 7 de julio de 2020

antes de conocer el agua


antes de conocer el agua
era aridez, sequía y yermo
la tierra en mi interior se agrietaba:
un huerto de malas hierbas imposibles de arrancar.

llegaste como 
lluvia, viento y calor;
me lo dijo el sol. 

una rémora
soy; pez u óbice aún no lo sé,
aquí me ahogaré.
porque eres agua
purificas
porque eres pura
me rocías

todas las hojas
que me ayudaste
a arrancar no crecerán jamás

porque yo lo sé, amor
porque del odio y el dolor
no se puede fecundar.
lejos oyes un
pájarito amarillo
y sola, lloras.

y el pájaro 
canta pero no sabes
que te consuela.

antes de conocer el agua
cuando era un estanque sin flores
me sentía como un pétalo roto y perdido.

por suerte, rebosaste ese pozo con agua pura
y ahora nadan peces de colores,
reposan flores de loto y nenúfares,
y en un reflejo descansa 
oscilante
la luna.


Moonlight, 1901 - Frank W. Benson - WikiArt.org
Moonlight, Frank W. Benson





sábado, 6 de junio de 2020

tormentas

en tiempos de desesperación y tormenta
en tiempos de angustia y viento, llanto y dolor,
de la misma tempestad que me encoge el corazón
escucho el susurro... la voz silenciosa
que esconde el secreto de mi consuelo. 

corro, fugaz, con mi aliento quebrándome
el cuello cada vez que exhalo el aire gélido.
huyo, ¡tenaz!, de la tormenta que me persigue,
huyo del sueño eterno, que viene de la mano húmeda...

los ojos apenas ven
¿sollozo o sirimiri?
una respuesta irrelevante
pues ambos nacen del dolor y la ira.

y mientras desfallezco en una tierra de humedad y cieno
despierto en el sueño del que pretendía escapar. 

pues el secreto de la tormenta es sumirme en él,
en cuyo mundo los libros no tienen carátula
y las caras se ven como reflejadas en un cristal roto...

¿cómo encontrar salida a los laberintos de la mente?
¿despertar del sueño eterno? ¡no puede hacerse!

recomponer los cristales, limpiarse la mirada
y encontrar ese rostro amado, cada facción 
perfectamente colocada en su lugar;
recoger todos los libros perdidos
en la mente, reconstruir cada página, ordenar
cada título, hacer la más gloriosa biblioteca.

y así lo vi,
la prueba, el sueño,
que todo hombre y toda mujer
debe intentar.

y en esa tierra de humedad y cieno 
abrí los ojos

mi cuerpo muerto
pero aún así obstinado

acepté la tormenta
y mi alma alcanzó el vuelo

míos los vientos, mío el amanecer;
siempre veloz, siempre tenaz,
ahora sí, por fin capaz

de llegar hasta ti
en tu sueño
y alcanzar
la paz.