miércoles, 17 de abril de 2019

¿Y si ardiera la ciudad?



arrojé mi corazón a
la Fuente de Mímir

allí, anegado, descubrí
alguna que otra verdad:

tengo un guante de metal
y otro de cristal

tengo un ojo, que es una bola de seda,
y el otro, una piedra turquesa

un huerto de color amarillo
y un huevo que pone gallinas

pero aún triste, afligido, veo mi reflejo,
con los pies chapoteando en el charco

he entregado una parte de mí por
algo a lo que no puedo responder:

¿y si ardiera la ciudad...?
¿quién me vendría a buscar?

Imagen relacionada
Tom Lovell, Día de flores amarillas (detalle)

Nota: La fuente de Mímir es el pozo de la sabiduría. Mímir, en los mitos nórdicos, es su guardían. El dios Odín sacrificó su ojo por un sorbo de esas aguas, por el conocimiento.

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